
El Museo Casa Rull de Sispony, una mirada atrás a la vida de Andorra.
En Andorra, durante la segunda mitad del siglo XX, muchos valles se convirtieron en calles y los caminos, en grandes avenidas. El paisaje rural ha experimentado una fuerte transformación. Un mundo que se articulaba sobre unas bases agrícolas y ganaderas ha dejado paso a una sociedad plenamente urbanizada orientada al comercio y al turismo, que ha dado lugar a una ruptura entre la Andorra del pasado y la Andorra del presente. Conscientes de esta realidad, Josep Perich Puigcercós, propietario de la Casa Rull, y el Gobierno de Andorra firmaron un convenio para conservar esta casa como testimonio del pasado, de este mundo que, en muchos casos, ya forma parte de la memoria colectiva.
De la iniciativa de conservar la Casa Rull surgió la idea de crear un museo. La intervención en este edificio histórico ha significado un trabajo continuo de documentación y restitución que ha implicado a todos los servicios técnicos de Patrimonio Cultural, siempre con el objetivo de captar y mostrar el significado y el funcionamiento de una casa a finales del siglo XIX y principios del XX, antes de los cambios coyunturales que modificaron las formas de vida tradicional.
La Casa Rull es un viaje en el tiempo que nos acerca a la vida campesina de una familia con presencia y protagonismo en el seno de la comunidad de Sispony y de la Mass ana . A través de un discurso de la cotidianidad se nos invita a adentrarnos en un sistema de producción y de trabajo, en una estructura familiar y en las relaciones entre vecinos, en el entorno de la casa y en la comunidad, en una forma de percibir el mundo... en definitiva, en un modo de vida.
La primera noticia de la familia que la ocupó data de 1623; desde entonces, diversos herederos y herederas se fueron sucediendo al frente de la casa.
En esta casa-museo podemos ver de una forma divertida, amena e interactiva cómo se vivía en Andorra a finales del siglo XIX. Mediante un vídeo que veremos al principio de la visita y que nos ubicará en el contexto de la época y posteriormente mediante un recorrido por los diferentes espacios de la casa y con la ayuda de unos auriculares y una grabación interactiva, se nos irán explicando los diferentes aspectos de la vida andorr ana de aquella época. Veremos la entrada a la casa, la bodega de vino, el almacén de las herramientas, la bodega de la carne, el huerto, la cocina, el horno donde se hacía el pan, el comedor, las habitaciones de la familia...
En resumen, un museo fantástico y único en Andorra en el que, de una forma muy amena e interesante, podremos pasar un rato en familia, quizás una tarde después de un día de esquí.