

Las Valls del Nord es mucho más que naturaleza y esquí. Además de explorar los bosques, prados y caminos o esquiar por sus magníficas pistas de esquí en invierno, puedes dedicarte a descubrir su gente y su cultura.
Una cultura hecha de tradiciones, rituales, fiestas y costumbres de una sociedad agrícola y ganadera desarrollada en un paisaje singular.
La Ruta del Románico de las Valls del Nord es muy rica y te sorprenderá: Las pequeñas iglesias y pueblos que conservan su antigua imagen te harán retroceder en el tiempo y descubrir un auténtico mundo románico.
Para poder admirar las mejores muestras de iglesias románicas de la zona, os proponemos una ruta que empieza saliendo de Escaldes- Engordany, en dirección a La Massana, pasando por el puente medieval y la iglesia de Sant Antonia de la Grella.
Continuación hacia Anyós donde encontraremos la iglesia de Sant Cristófor con pinturas murales de diferentes épocas. Si seguimos hacia la Aldosa, podremos visitar la iglesia de Sant Armengol.
Una vez en La Massana, encontramos la iglesia de Sant Iscle y Santa Victoria, con retablos barrocos. Yendo hacia Arinsal, podemos parar un momento para ver la iglesia de Sant Romà en Erts.
Girando a la izquierda, veremos Pal, un pueblo que se ha conservado prácticamente inalterado, con la iglesia de Sant Climent y como última novedad, podemos visitar el interesante centro de interpretación del románico.
Una vez estamos en la Massana cogemos la carretera general 3 en dirección a Ordino donde nos encontraremos con un valle encantador y muy marcado por el románico.
En el pueble de Ordino encontramos la iglesia románica de Sant Corneli y Sant Cebrià.
Si seguimos la carretera llegaremos a La Cortinada, donde destaca la iglesia de Sant Martí.
De origen románico lombarda del siglo XII, modificada y ampliada durante la época barroca (siglos XVII y XVIII). Presenta un interesante círculo pictórico mural, de finales del siglo XII, dedicado a la advocación de Sant Martí de Tours, en el cual confluyen personajes sagrados y profanos así como representaciones zoomorfas y geométricas. También conserva mobiliario datado de los siglos XVII y XVIII y cuatro retablos barrocos de la misma época.
Dividida en dos partes, la primera la forma el antiguo altar mayor y conserva aún los frescos del siglo XII. Posteriormente, en el siglo XVIII, se amplió una parte siguiendo los cánones barrocos.
La iglesia conserva algunos de los rasgos característicos de la época, entre los cuales encontramos pequeño carillón en forma de rueda, que antiguamente se utilizaba durante la Pascua para las comuniones y las bodas.
Otros elementos interesantes son los cuatro bancos de madera, trabajados a mano, del siglo XII, uno de los cuales tiene la particularidad de tener un cajón donde se guardaban los misales y un dosel móvil. Este dosel cambiaba de posición cuando los parroquianos se arrodillaban, y cuando hacían las reuniones del pueble, a fin de que todos los contertulianos pudieran estar cara a cara.
Visitas guiadas julio y agosto.
De martes a sábado, de 09.30h a 13.30h y de 15.30h a 18.30h.
Domingos, de 09.30h. a 13.30h
No podemos marchar de este valle sin maravillarnos de los detalles que nos muestran las iglesias de Sant Serni de Llorts y de Sant Pere del Serrat, dos tesoros históricos de esta zona.